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miércoles, 8 de agosto de 2012

Del rentismo al emprendimiento productivo


Mucho hemos hablado en este espacio de la relación directa entre emprendimiento y progreso. Del emprendimiento como elemento intrínseco y constitutivo del ser humano. De la relevancia primaria que tienen las nuevas empresas (en inglés, start-ups) en la creación de más y mejores puestos de trabajo. Está demostrado, en efecto, que el incremento neto en puestos de trabajo es producido por las empresas de menos de 5 años. También hemos hecho énfasis en cómo las actividades rentistas y la mentalidad distributiva son parte del problema del sub-desarrollo. El estado rentista consigue al cómplice perfecto en el empresario rentista, creando un círculo vicioso de dependencia y ventajismo que en vez de producir progreso lo único que produce es más dependencia y ventajismo.

Me alegra poder comentarles que en días recientes pudimos constatar con satisfacción que estos planteamientos son compartidos cada vez por más empresarios. Y que somos cada vez más los que estamos trabajando para que estas ideas se plasmen en acciones concretas.

El empresariado progresista está comprometido con el desarrollo.
En meses recientes se han estado realizando conversaciones de los líderes empresariales con múltiples representantes de la sociedad: con líderes estudiantiles, académicos, empresarios de la economía popular, representantes de los trabajadores, empresarios de la era digital. Con menos esfuerzo del que se pensaba, se lograron concretar seis acuerdos básicos en los que el consenso no fue nada difícil de conseguir. Acuerdos que hablan de desarrollo, emprendimiento e innovación; del derecho a la iniciativa económica y a la propiedad privada; del progreso y la superación de la pobreza; de la necesidad de abandonar el rentismo y de consolidar conductas éticas en un entorno de paz; de la relevancia de la educación; de la reconstrucción de la convivencia ciudadana.

En estas conversaciones, se pudo constatar lo poderoso que es concentrarse en las cosas que nos acomunan, así sean pocas, en vez de resaltar aquellas que nos dividen. Creo no equivocarme al decir que los seis acuerdos que rápidamente mencioné arriba acomunan a todos los venezolanos. Al sentarnos a conversar con buena disposición, no encontramos ni tan solo a una persona que prefiriera el retraso al progreso o la guerra a la paz. Que no reclamara como suyo el derecho a la educación y a la propiedad privada.

En base a estos acuerdos, el liderazgo empresarial progresista presentó hace pocos días el plan Progreso y Bienestar, durante la asamblea anual de Fedecámaras. Un plan dirigido a todos los sectores de la sociedad, y no únicamente a los empresarios. Que pone el énfasis en los compromisos de los empresarios, y no en sus exigencias.
Compromisos que se pueden resumir en cuatro temas principales: ético, desarrollo productivo, educación y bienestar y paz.

Se plantea la necesidad de detener los procesos expropiatorios, de despenalizar el régimen cambiario, y de sustituir la inamovilidad por estabilidad laboral. Tres planteamientos concretos, sencillos de entender y de implementar. Difícil de argumentar en su contra.

Echado el piso con estas condiciones mínimas de entorno, los compromisos que asume el liderazgo empresarial progresista se traducen en propuestas muy concretas y de alto impacto. Lograr en 3 años elevar la inversión privada a 20% del PIB; remontar la capacidad productiva de las empresas que hoy está en 52% para llevarla a 70%; producir un millón de puestos de trabajo y crear 100.000 nuevas empresas.

Además se compromete en participar activamente en la formación de más y mejores emprendedores y en la creación de fondos de capital “ángel” para la inversión en etapas tempranas de la actividad emprendedora.
No hay progreso sin emprendimiento.

En una época en la que China se inserta en el siglo de 21 con la vehemencia de convertirse en la primera economía del mundo en un dar de décadas, mientras Europa se achanta al haberse acostumbrado a consumir más de lo que produce, en Cuba los cuentapropistas implementan emprendimientos incipientes, y los Estados Unidos siguen apostando a la innovación reinventándose continuamente, queda claro que no es posible progresar sin emprender. No hay bienestar sin creación de valor.

El progreso puede ser detenido temporalmente, puede ser detenido por 10 años, por 50 incluso, pero tarde o temprano, como un dique que se rebosa, se imponen las fuerzas naturales que cada ser humano lleva por dentro y que lo empujan a desear progreso y bienestar.


Twitter: @burgazzi
Email: angelo@accede.net

1 comentario:

Jorge Hurtado dijo...

Me gusto el Blog, considero que para ser emprendedor un emprendedor exitoso es necesario tener 3 elementos importantes, los cuales deben de estar juntos a la misma vez, 1) Una buena actitud, si este elemento importante, no será fácil ser emprendedor ya que en el proceso de creación de un negocio o algún proyecto habrá circunstancias adversas que te harán caer, si no tienes la actitud correcta no lo podrás soportar 2) Conocimiento: el conocimiento es fundamental y necesario, muchos inician un proyecto pero no saben por donde ir, por lo tanto rápido se desgastan y se equivocan llevando su oportunidad a la deriva, es necesario ser conocedor de lo que quieres emprender 3) Habilidad: Puedes tener conocimiento, tener la actitud correcta, pero si no tienes las habilidades estarás incompleto, es como decir quiero correr un maratón, ya leí todos los libros sobre como correr distancias largas, tengo toda la actitud, pero no eso no basta, si no se tiene habilidad, práctica. Les dejo esta pagina, ahí podrán encontrar reflexiones mías como esta http://www.humansmart.com.mx.