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viernes, 12 de agosto de 2011

Experiencia de usuario: Orientación al producto y orientación al usuario

Tanto la orientación al producto como la orientación al usuario son dos disposiciones básicas en el diseño y configuración de un proyecto web, de cualquier índole o uso final, (son prescripciones metodológicas) siendo así dos aristas importantes en la configuración de la experiencia que el usuario obtendrá en su interacción con la aplicación.

La orientación al producto hace referencia a las exigencias de materiales, formas, conceptos, y recursos que intervienen en la construcción del mismo; y sobre todo tiene que ver con la concepción del producto como un todo en el cual las partes interactúan de manera armónica, se integran en su funcionamiento para dar respuesta a las necesidades del usuario.

En el tipo de proyectos que manejamos, esto se traduce en prestar atención a todos los elementos y disciplinas que conforman el diseño del producto; considerar las soluciones tecnológicas como respuestas a las premisas y objetivos de negocio, el contexto en la que se insertarán, el usuario y sus aptitudes, en fin, darnos cuenta que el producto que tenemos en mano sólo tiene sentido una vez que es insertado socialmente, y considerarlo así desde el principio de su ejecución y no como un sistema aislado. Al aislar el producto de su entorno corremos el riesgo de aislar esas partes del mismo, a la cual nos dedicamos (código, casos de uso, diseño, imagen, pruebas, metodología) y no lograr su armónica reunión final.

En cuanto a la orientación al usuario hace referencia al conocimiento del perfil del usuario para quienes construimos o diseñamos el producto. Debemos conocer las aptitudes, necesidades y entorno de las personas que harán uso del producto, de esta información se desprenden premisas de diseño importantes a tomar en cuenta en cada fase del proyecto. Vemos entonces, cómo orientarse al producto es orientarse al usuario, relacionar las dos aristas es garantizar en gran medida el éxito de nuestro proyecto. Como prescripción metodológica nos ayuda a minimizar la posibilidad de errores en el diseño central de las soluciones.

Desde el punto de vista gráfico del diseño de la interfaz consideramos cada uno de los elementos que la conforman materialmente: imagen, tipografía, color, estructura del espacio, movimiento, tiempo de la acción, jerarquización, dispositivos de visualización, código de presentación. Y consideramos el perfil del usuario, su capacidad de percepción, aprendizaje y su contexto emocional; lo que le permitirá al mismo una interacción satisfactoria o no. Y una consideración importante es la manera como la interfaz gráfica se integra al código generado y como es respuesta a unas necesidades de negocio.

Los productos de hoy son el resultado de la conversación de varias disciplinas que se reúnen para dar una respuesta social.

Autor: Hibert Castillo

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