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lunes, 2 de agosto de 2010

Minutos de relajación para reducir el estrés

Esta técnica abreviada de relajación combina la respiración con algunas visualizaciones. En situaciones de estrés puede resultar de gran utilidad, ya que puede ponerse en práctica en cualquier lugar y es fácil de realizar.

  1. Para llevarla a cabo, se respira profunda y lentamente por la nariz. Se retiene el aire y se expulsa poco a poco, notando cómo se vacían los pulmones. Luego se vuelve a inhalar profundamente, repitiendo la misma acción. Si es necesario se pueden apoyar las manos sobre la caja torácica, a la altura de las costillas flotantes, para notar cómo se llenan y vacían los pulmones
  2. Por tercera vez, se llenan los completamente pulmones de aire y se comienza a tensar brazos, cuello, hombros, mandíbula, lengua, labios, ojos, frente, espalda y piernas. Se mantiene unos segundos la tensión y se siente la desagradable sensación que recorre el cuerpo
  3. Ahora se empieza a soltar el aire lentamente, a la vez que se van aflojando los distintos músculos tensados y se repite mentalmente el mensaje siguiente: “calma, no hay nada de qué preocuparse”
  4. Se vuelve a repetir otras dos veces el ejercicio de inspirar profundamente e ir tensando los diferentes músculos seguido de una espiración en la que se vuelven a relajar esos músculos y se repiten las auto-instrucciones de calma
  5. A continuación, se puede visualizar una escena que resulte relajante. Puede ser el recuerdo de un paisaje en un día de sol y las sensaciones de plenitud que transmitía, un paisaje marino, una playa en calma, las olas rompiendo en la orilla suavemente… En definitiva, un lugar donde estar en comunión con la vida apenas requiere ningún esfuerzo. Vaya a ese lugar, imagínese fundido en ese entorno, siéntase relajado y confortable. Mientras tanto, respire profunda y pausadamente, disfrutando de las sensaciones que experimente
  6. Para finalizar la sesión se efectúa una respiración profunda y se va saliendo lentamente de la situación vivida en la imaginación, para que el cambie le resulte gradual
Fuente: Artículo de la revista CUERPOMENTE No. 199.

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