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domingo, 15 de agosto de 2010

Liberar tensión de los trapecios

Se pueden evitar las contracturas con ejercicios sencillos que frenan la sobrecarga.

Los trapecios son probablemente los músculos que peor acusan el estrés y el sedentarismo. La frecuencia de una contractura está directamente relacionada con la tensión nerviosa y estilo de vida, pero también con las malas posturas y algunos hábitos que los sobrecargan: hablar por teléfono durante largo rato sujetándolo por el mismo lado, llevar el bolso, morral o cartera siempre sobre el mismo hombro, trabajar con el monitor del computador descentrado o manejar durante largas horas seguidas.

Los efectos de las contracturas del trapecio resultan bien conocidos por caso todos: rigidez del cuello, dolor al moverlo o al palparse el músculo, y a veces incluso dolor en los hombros, cefaleas, sensación de mareo y adormecimiento de los brazos.

Vigilar el estrés:

El músculo trapecio, dividido en dos por la columna, se extiende como un rombo irregular desde el occipital, en la base del cráneo, hasta la duodécima vertebra dorsal. Su función principal consiste en sostener la cabeza para que no se caiga hacia delante, actuando como una palanca. En su parte superior, el trapecio rota la cabeza al lado contrario, la inclina hacia el mismo lado y eleva el omoplato y el hombro. Y en la inferior, lo desciende.

El mejor modo de remediar una contractura es, como siempre, evitarla. Conviene vigilar las posturas y el nivel de tensión, así como explorar que emociones pueden estar repercutiendo en esta parte del cuerpo que sostiene las “cargas”.

Un ejercicio sencillo cuando se empieza a notar los trapecios tensos consiste en inspirar, y al espirar, girar la cabeza a un lado. Luego se vuelve a la posición central y se repite hacia el otro lado. Es importante también realizar ejercicio regularmente para fortalecer la musculatura del trapecio.

Un estiramiento efectivo:

  • Sentado, coloca la mano izquierda sobre la cabeza para inclinarla lateralmente, llevando la oreja izquierda hacia el hombro izquierdo. Mantén el estiramiento 15-20 segundos y repítelo llevando la oreja derecha hacia el hombro derecho. Hazlo 10 veces cada lado.
  • Puedes ampliar el ejercicio con un movimiento de rotación: cuando hayas inclinado la cabeza a la derecha, rótala como si quisieras mirar la axila derecha, y mantenla así 15-20 segundos. Haz lo mismo hacia el otro lado
Artículo de la revista CUERPOMENTE No. 199.