Home

martes, 6 de agosto de 2013

DBAccess, 25 años de software de clase mundial con sello venezolano
 

A los 25 años de su fundación, DBAccess (ww.dbaccess.com) es una empresa venezolana líder en tecnología de información y producción de software para el mercado corporativo regional. Creada el 8 del 8 de 1988 por un grupo de estudiantes recién graduados de la Universidad Simón Bolívar, su hoja de vida incluye más de un millar de proyectos de Software en más de 15 países, además del logro de varios hitos en la historia de la Tecnología de Información en Venezuela.
Pionera en Tecnología de Información

En sus inicios con plataformas Unix y Cliente/Servidor, y pionera en Latinoamérica en la construcción de aplicaciones para Internet desde mediados de los 90, DBAccess cuenta con clientes en regiones líderes en tecnología de información como los EEUU, Finlandia y Brasil. A comienzos del nuevo siglo, además de obtener la certificación ISO, fue la primera empresa venezolana en lograr la prestigiosa certificación internacional CMM, que avala la madurez de los procesos de producción de Software. “Hemos demostrado que en Venezuela tenemos talento para desarrollar tecnologías de información de Clase Mundial y que tenemos la capacidad de competir en la misma liga de los grandes productores de software” dice Angelo Burgazzi, fundador y Presidente de la organización.


 Rompiendo Esquemas

DBAccess también fue precursora en el desarrollo de modelos de organización más flexibles, inclusivos y eficientes. Así, en 2005 se convirtió en una organización en red que dejó atrás el tradicional organigrama jerárquico para funcionar como unidades de negocio interconectadas donde lo importante son los resultados. Esto requirió una transformación de su cultura organizacional hacia sus tres valores más importantes: el liderazgo, el emprendimiento y la innovación.
Esta peculiar forma de trabajar distinguió a la RedDBAccess -así la llaman sus líderes y colaboradores- como la única empresa venezolana con un caso de estudio publicado por la prestigiosa consultora norteamericana Gartner [Self-Determining Teams, 2008]. En 2010, DBAccess fue seleccionada como una de las 15 empresas más innovadoras de Latinoamérica, por la Florida International University y en 2011 recibió el Premio Venezuela Competitiva. En 5 ocasiones consecutivas ha estado entre las 10 mejores empresas para trabajar en Venezuela, según el ranking del Great Place to Work Institute, llegando incluso a figurar entre las 50 mejores empresas para trabajar en Latinoamérica.
“Las personas son el factor de éxito de las empresas. Eso aplica aún más en nuestro caso, que somos una empresa de conocimiento, con la capacidad de producir innovación para agregar valor al negocio de nuestros clientes” dice Burgazzi.
Tejido social

Además de su posición de liderazgo en ingeniería de software, DBAccess también es promotora de nuevos modelos de negocio basados en la tecnología de información, a través de su participación en la Aceleradora de Negocios Accede (ww.accede.net) que reúne a Startups venezolanos en sectores como salud, gestión del talento y turismo.
La innovación y el emprendimiento en software, fue en 1988 y sigue siendo ahora, una gran oportunidad para el desarrollo social y económico de Venezuela. En DBAccess continuamos en ese camino, ayudando a nuestros clientes, colaboradores y organizaciones aliadas a crecer en un mundo híper-conectado” concluye Burgazzi.
Esta semana la empresa celebrará su aniversario en las redes sociales a través del hashtag #dbaccess25 y en su página en Facebook:  www.facebook.com/pages/DBAccess-La-Red-DBAccess

miércoles, 8 de agosto de 2012

Del rentismo al emprendimiento productivo


Mucho hemos hablado en este espacio de la relación directa entre emprendimiento y progreso. Del emprendimiento como elemento intrínseco y constitutivo del ser humano. De la relevancia primaria que tienen las nuevas empresas (en inglés, start-ups) en la creación de más y mejores puestos de trabajo. Está demostrado, en efecto, que el incremento neto en puestos de trabajo es producido por las empresas de menos de 5 años. También hemos hecho énfasis en cómo las actividades rentistas y la mentalidad distributiva son parte del problema del sub-desarrollo. El estado rentista consigue al cómplice perfecto en el empresario rentista, creando un círculo vicioso de dependencia y ventajismo que en vez de producir progreso lo único que produce es más dependencia y ventajismo.

Me alegra poder comentarles que en días recientes pudimos constatar con satisfacción que estos planteamientos son compartidos cada vez por más empresarios. Y que somos cada vez más los que estamos trabajando para que estas ideas se plasmen en acciones concretas.

El empresariado progresista está comprometido con el desarrollo.
En meses recientes se han estado realizando conversaciones de los líderes empresariales con múltiples representantes de la sociedad: con líderes estudiantiles, académicos, empresarios de la economía popular, representantes de los trabajadores, empresarios de la era digital. Con menos esfuerzo del que se pensaba, se lograron concretar seis acuerdos básicos en los que el consenso no fue nada difícil de conseguir. Acuerdos que hablan de desarrollo, emprendimiento e innovación; del derecho a la iniciativa económica y a la propiedad privada; del progreso y la superación de la pobreza; de la necesidad de abandonar el rentismo y de consolidar conductas éticas en un entorno de paz; de la relevancia de la educación; de la reconstrucción de la convivencia ciudadana.

En estas conversaciones, se pudo constatar lo poderoso que es concentrarse en las cosas que nos acomunan, así sean pocas, en vez de resaltar aquellas que nos dividen. Creo no equivocarme al decir que los seis acuerdos que rápidamente mencioné arriba acomunan a todos los venezolanos. Al sentarnos a conversar con buena disposición, no encontramos ni tan solo a una persona que prefiriera el retraso al progreso o la guerra a la paz. Que no reclamara como suyo el derecho a la educación y a la propiedad privada.

En base a estos acuerdos, el liderazgo empresarial progresista presentó hace pocos días el plan Progreso y Bienestar, durante la asamblea anual de Fedecámaras. Un plan dirigido a todos los sectores de la sociedad, y no únicamente a los empresarios. Que pone el énfasis en los compromisos de los empresarios, y no en sus exigencias.
Compromisos que se pueden resumir en cuatro temas principales: ético, desarrollo productivo, educación y bienestar y paz.

Se plantea la necesidad de detener los procesos expropiatorios, de despenalizar el régimen cambiario, y de sustituir la inamovilidad por estabilidad laboral. Tres planteamientos concretos, sencillos de entender y de implementar. Difícil de argumentar en su contra.

Echado el piso con estas condiciones mínimas de entorno, los compromisos que asume el liderazgo empresarial progresista se traducen en propuestas muy concretas y de alto impacto. Lograr en 3 años elevar la inversión privada a 20% del PIB; remontar la capacidad productiva de las empresas que hoy está en 52% para llevarla a 70%; producir un millón de puestos de trabajo y crear 100.000 nuevas empresas.

Además se compromete en participar activamente en la formación de más y mejores emprendedores y en la creación de fondos de capital “ángel” para la inversión en etapas tempranas de la actividad emprendedora.
No hay progreso sin emprendimiento.

En una época en la que China se inserta en el siglo de 21 con la vehemencia de convertirse en la primera economía del mundo en un dar de décadas, mientras Europa se achanta al haberse acostumbrado a consumir más de lo que produce, en Cuba los cuentapropistas implementan emprendimientos incipientes, y los Estados Unidos siguen apostando a la innovación reinventándose continuamente, queda claro que no es posible progresar sin emprender. No hay bienestar sin creación de valor.

El progreso puede ser detenido temporalmente, puede ser detenido por 10 años, por 50 incluso, pero tarde o temprano, como un dique que se rebosa, se imponen las fuerzas naturales que cada ser humano lleva por dentro y que lo empujan a desear progreso y bienestar.


Twitter: @burgazzi
Email: angelo@accede.net

lunes, 30 de julio de 2012

La naturaleza del progreso - Angelo Burgazzi


Brahmá. Visnú. Shivá. Dios de la creación, Dios de la preservación y Dios de la destrucción. Con esta triada de dioses, los hindúes han construido una cultura donde la vida es la mayor fuente de la sabiduría.
Frecuentemente hablamos de progreso y de la importancia que tienen las empresas para lograrlo. ¿Pero le estamos dando importancia a su ciclo vital? En una Venezuela próspera necesitamos empresas como el Samán: grandes y resistentes, pero también son importantes los troncos que caen secos, dejando un gran aprendizaje para los que vienen. Y, por supuesto, también necesitamos la fuerza creadora del emprendimiento.
En la vida, solemos prestarle mucha atención a la creación. Es importante la siembra, porque sabemos que de ella depende nuestra provisión; también la llegada de un nuevo niño a casa nos llena de esperanza. Pero… ¿Qué tanto hacemos por la creación de nuevas las empresas que nuestro ecosistema tanto necesita?

Lo que aprendimos

Hasta hace unas décadas, parecía posible asegurar el bienestar enfocándonos en la preservación de los recursos, de la materia prima o de las patentes. Como pasó en buena parte del mundo, las empresas venezolanas aprendieron a tener cargos gerenciales, con la misión de mantener la productividad. Se favorecieron las políticas proteccionistas, aunque minaban nuestra competitividad. Paradójicamente, las empresas crearon reglas del juego para contratar proveedores, imposibles de sortear para un emprendedor, como una larga lista de clientes y años de experiencia.

Pero hoy, el mundo tiene puesta la mirada en la creación y las empresas grandes son las primeras en darle una calurosa bienvenida a la fuerza emprendedora de todo el mundo. Por solo nombrar un par de ejemplos: Aplee continúa creando alianzas con millones de pequeños socios que han cargado sus creaciones en su Aplee app store; mientras que el buscador de Google ha creado un poderoso modelo de negocio agregando valor a pequeños anunciantes.

Esta dinámica no sólo ha traído enormes ventajas de innovación para las empresas; sino que han contribuido al bienestar social, a través de nuevos puestos de trabajo. Veamos, por ejemplo, las estadísticas de los últimos 30 años en los Estados Unidos: casi la totalidad de los nuevos puestos de trabajo (unos 44 millones) surgieron en empresas con menos de 5 años de existencia, según el estudio Firm Formation and Economic Growth, de la Fundación Kauffman (www.kauffman.org).

¿Qué hemos aprendido entonces? Es imposible hablar de progreso sin comprometernos con el emprendimiento.

Aceleradoras fortalecen empresas nacientes

Los Estados, las empresas y ciudadanos conectados en red, han puesto sus ojos en un tipo de emprendimiento llamado Startup. A diferencia de otras iniciativas, un Startup es típicamente más escalable y desde el primer día está diseñado para conquistar mercados en otros países y culturas. Alguna vez fueron Startups marcas como Facebook, Twitter, Pinterest, Mercado Libre, Open English… que han creado decenas de miles de nuevos puestos de trabajo, mientras que algunos de ellos han transformado nuestra cultura.

El arte de la promoción de los startups es cada vez sofisticado. Crecer por doquier un tipo de organización llamada Aceleradora de Negocios; que evolucionó de las incubadoras de empresas y los parques tecnológicos que conocimos hasta hace poco. Típicamente en una aceleradora, existe una red de mentores e Inversionistas Ángeles; atraídos por sus grandes recompensas asociadas a la escalabilidad exponencial del startup.

En Venezuela conozco dos experiencias: Wayra, una red iberoamericana impulsada por una importante empresa de telecomunicaciones (http://wayra.org) y Accede (www.accede.net), creada por una comunidad de emprendedores venezolanos del mundo digital y que tengo el reto de liderar. En nombre de esta última, participé hace unas semanas en el Global Accelerator Meeting 2012.

Allí tuve el gusto de conversar aceleradoras para “todos los gustos” y continentes, entre ellas H-Farm (www.h-farmventures.com), que busca en sus iniciativas estética y tecnología de clase mundial; también la norteamericana Techstart ( www.techstars.com), que con una larga trayectoria tenía mucho por compartir; además conocí otras interesantes propuestas de Singapur, Israel y California. Latinoamérica también está en la movida, según mostraron sus representantes desde países como México, Brasil y Chile.

Un pie aquí y otro allá

De ese viaje llegué aún más seguro que los Startups serán importantes para el progreso de nuestro país. Mientras escribo este artículo, el equipo emprendedor de la red social Talaentia (ww.talaentia.com) se prepara para una aventura llamada Startup Chile, una iniciativa promovida por el Gobierno de Chile (www.startupchile.org). Esta es la cuarta generación del programa y somos los primeros venezolanos en lograrlo.

Fuimos escogidos por el potencial de crecimiento de nuestra idea en toda Iberoamérica, por nuestro interesante modelo de negocio y por el compromiso nuestro equipo. Junto a otros 250 emprendedores, de más de 25 países, participaremos en actividades para mejorar nuestro producto y nos acercarnos a inversionistas ángeles adecuados a nuestro propósito.

Desde allá, queremos construir una red de aliados y negocios, que lleven a Talaentia a un primer nivel de madurez. Con toda nuestra fuerza creadora, contribuiremos con el progreso de Venezuela, Chile y el mundo.

Deséanos suerte. 

martes, 5 de junio de 2012

5tas Jornadas Interuniversitarias de Ciencias de la Computación (JOINCIC)


Del 23 al 26 de mayo del presente año, teniendo como sede la Universidad Simón Bolívar (USB) se llevaron a cabo las JOINCIC. Organizada por los estudiantes de la Universidad Simón Bolívar (USB), Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Universidad Metropolitana (UNIMET) y la Universidad Central de Venezuela (UCV).

DBAccess una vez más fue patrocinante, para la red son muy importantes estos eventos porque conectan los capilares de nuestra sociedad y aumentan efectivamente la preparación de nuestros jóvenes.

Adicionalmente participamos con una ponencia y una mesa de trabajo:

·         Enfoque ágil en gestión de proyectos tecnológicos. Mitigando la incertidumbre. (Pedro García)
·         Cómo abordar proyectos de software con inexperiencia (Gelvis Sequera y Alfredo Alfonzo)

Felicitamos a los organizadores por el excelente evento y aupamos a los nuevos estudiantes a continuar con estos esfuerzos.

Gerente: el mundo cambió. ¿ya tú lo hiciste?


Cada vez más nativos digitales entran a la fuerza de trabajo. Los nacidos a finales de los 80 tienen hoy veintipico. Nacieron con Internet. Fueron a clase con celular. Viven en un mundo interconectado, todo el tiempo. Salen, por miles, de la universidad para tener sus primeras experiencias laborales. Entre ellos y sus primeros jefes y gerentes (la mayoría de ellos entrando en los 40) existe una enorme brecha, ya que sus aproximaciones, búsquedas y prácticas sociales - incluidas las del trabajo - son tan diferentes como el agua y el aceite.

Para los talentos de hoy, Internet es el wallpaper de sus vidas: lo dan por sentado, siempre ha estado allí. No se pueden imaginar el mundo de la era industrial. “Papá, cuando eras pequeño tampoco había nevera?” me pregunta Samu, mientras juega con un ipad. Mientras que para la generación de gerentes, que pasaron por la Universidad sin correo electrónico (¡!) toda esta modernidad les sigue pareciendo un accesorio… son extranjeros en el mundo digital.

Sí, la brecha entre los nativos digitales y los gerentes es inmensa. Y sólo podrán hacer bien su trabajo, aquellos líderes que decidan convertirse en un “migrante digital”. Quizás en apariencia han adoptado estas nuevas herramientas como parte de su vida: seguramente tienen en el bolsillo un smartphone, y están metidos en facebook y twitter. Pero en el fondo... no han transformado verdaderamente sus prácticas.

Comando y control sigue siendo su estilo. Horarios de llegada y salida. Organigramas jerárquicos. Reclutamiento y selección. Evaluaciones de 90 grados, en que sólo es válida la opinión del jefe. Procedimientos rígidos. Normas obsoletas. La herencia de la era industrial está vivita y coleando en la mayoría de las oficinas. “Es que aquí las cosas siempre se han hecho de esta manera”, “aquí la gente es muy tradicional”, repiten una yotra vez los Gerentes. Con el blackberry en el bolsillo, cuando se ven de frente con la oportunidad de adoptar alguna de las nuevas prácticas de la era digital, vuelven a decir “es que la organización no está lista”, proyectando su problema en los demás.
En el autodesarrollo, cada profesional, conociendo muy bien sus debilidades, invierte su tiempo en actividades, talleres y otros contenidos que la inteligencia colectiva se ha encargado de producir, clasificar, calificar y mejorar continuamente. Hoy, los planes de formación centralizados, diseñados por lotes a comienzos de año, no tienen ningún sentido.


¿Quiénes son los que nos están listos? ¿Cuál gente? Son ellos, los gerentes, quienes se niegan al cambio, quienes tienen oídos sordos al grito que los llama a asumir una verdadera y profunda migración digital, ante la cual, admitámoslo, no se sienten listos.

¡Es el momento! Tienen que ser líderes de una organización de la era digital: que es una red, abierta, poco jerárquica, orientada a resultados, que se preocupa más por lograr sus metas que por cumplir horarios, donde se promueve la innovación y la cultura cuestionadora del “intra-prendedor” (intrapreneur, una palabra inventada por los gringos para referirse a un emprendedor interno…). En la organización de la era digital, las reglas pierden vigencia cada vez que el contexto cambia. Y como el contexto cambia en pocos meses, las reglas también lo hacen, impulsadas por estos “intraprendedores”.

La libertad que se respira ahora, no afecta la productividad, Más bien la maximiza, pues la constante y abierta interacción produce ideas más poderosas, soluciones más rápidas; y al mismo tiempo eleva la responsabilidad y el sentido de pertenencia.

La necesidad de controlar es un síntoma de la inseguridad que vive el gerente que se siente atrapado entre dos mundos: el de la era industrial, que ya se fue, y el ahora digital al que se resiste. Hoy, las nuevas relaciones de trabajo están basadas en la confianza, donde cada quién entrega lo mejor de sí.

La nueva lealtad hacia la empresa, está basada en el crecimiento mutuo. Como una simbiosis, funciona sólo cuando ambos se benefician. Las rutas de carrera predefinidas en un petit comité, sin la participación del individuo, son inútiles; así como la rigidez de los cargos y sus funciones obsoletas. También perdieron sentido los lapsos estáticos para “ascender”: ahora se trata de relevo y no sucesión; y se estimula la alta rotación interna a través de nuevos roles propios de los tiempos presentes.

Los nuevos talentos se están dando cuenta que el crecimiento profesional es demasiado importante para delegarlo en un obsoleto Departamento de Recursos Humanos. Pueden engañarse y pensar que el futuro de un talento lo tienen controlado en un expediente, pero la verdad que los mejores talentos construirán el destino que quieren y está en cada quien sacar provecho de esta voluntad transformadora.

En la era digital, lo importante es que cada quien aprenda a aprender. El ritmo de los cambios es tan rápido que los planes de formación de largo plazo se vuelven obsoletos de la noche a la mañana. El crecimiento profesional es ahora asunto de todos los días, individual, abierto, dinámico. Deja de manejarse con un mapa estático, como un “proceso” homogeneizador, en lotes, muy propio de la producción industrial, donde se aplican reglas one-size-fits-all.

La era del conocimiento es la era del “crecimiento profesional continuo”. ¡La clave es el autodesarrollo! Los mejores talentos son aquellos que se hacen cargo de estar al día en los avances de su sector y se preocupan por incrementar continuamente su capacidad para asumir retos cada vez más exigentes.

Lo mejor que puede ocurrir, es que cada persona se haga responsable de obtener el feedback de sus líderes, pares, colaborares y clientes. Lo mejor es que las redes sociales facilitan estos procesos. Son una pérdida de tiempo y dinero esas evaluaciones de proyectos y esos diagnósticos de competencias y desempeño, cuando ocurren sin la iniciativa de cada persona.

¿Eres parte de la solución o sigues siendo parte del problema? Mira alrededor: los clientes, trabajadores, proveedores, cada vez más son nativos digitales. ¡En cinco, diez años, vas a estar rodeado! Más pronto que tarde los nativos digitales van a ser mayoría. Esos chamos adolescentes, en un abrir y cerrar de ojos, estarán llegando a las oficinas. Así que, deja de resistirte y pasa a formar parte de la solución. Convierte esta situación en una oportunidad: para ti puede ser una ventaja, si decides montarte lo más pronto posible en el tren digital del presente.

Autor: Angelo Burgazzi

martes, 22 de mayo de 2012

Anatomía del Proceso de Entrega Continua


En el post anterior (enlace a http://blog.dbaccess.com/2012/04/entrega-continua-un-enfoque-para.html),  conversamos sobre la propuesta del enfoque de entrega continua, como práctica para mejorar la calidad de los servicios de las empresas que desarrollan software. A continuación presento un gráfico (extraído del libro: Continuous Delivery por Jez Humble y David Farley Página 111), que representa, a unos 500.000 pies de altura, los componentes más básicos del proceso de Entrega Continua.


De la Figura podemos desprender los siguientes componentes importantes:
  • Sistema de Control de Versiones: En este sistema se resguarda todo lo necesario para la construcción, pruebas, empaquetamiento y despliegue del producto de Software, es indispensable poseer una herramienta que permita resguardar toda la información del producto.
  • Repositorio de Artefactos: Es otra herramienta transversal, en ella se almacenan los binarios o ejecutables del producto de software y están disponibles a lo largo de todo el proceso automatizado.
Adicionalmente, podemos detectar varias fases o etapas que componen a un proceso automatizado de construcción, pruebas y despliegues de un producto de software:
  • Fase de construcción: En esta fase, apoyados por un Sistema de Integración Continua, se extrae, del sistema de control de versiones, los últimos cambios realizados sobre el producto por un miembro del equipo de desarrollo, de forma automática se ejecutan las pruebas unitarias, pruebas de integración y componentes, se corren análisis estáticos del código fuente y se generan los ejecutables, se ensambla el producto y se guardan estos ejecutables en el repositorio de componentes para hacerlo accesible a las siguientes fases.
  • Fase de Aceptación: Es en esta fase donde el producto se recupera del repositorio de componentes y se realiza de forma automática la preparación de todo el ambiente requerido para la ejecución de pruebas del software en un ambiente lo más parecido o idéntico al ambiente de producción. El ejecutable es sometido a una serie de pruebas funcionales y de aceptación automatizadas y al finalizar tenemos la confianza de que el artefacto está apto para ser entregado en manos del cliente.
  • Fase de Desempeño: En esta fase, el producto puede ser sometido a pruebas de stress y de volumen de datos grandes, generados por un proceso automatizado, donde es posible evaluar aspectos de desempeño y comportamientos en entornos similares a producción y detectar problemas que típicamente se dejan de lado en el desarrollo. En esta etapa se chequean los llamados requerimientos no funcionales del sistema.
  • Fase de Aprobación (UAT): Las pruebas exploratorias por parte del cliente no pueden ni deben ser automatizadas, sobretodo, cuando se trata de medir aspectos como usabilidad y navegabilidad que son un poco más subjetivos, es por eso que en esta fase, el proceso permite que se despliegue la aplicación en ambientes para pruebas manuales, pero estos despliegues pueden ser realizados por los propios equipos de pruebas, el equipo de infraestructura del cliente o cualquier rol que tenga los privilegios para hacerlo, es decir, el despliegue y configuración del ambiente es un proceso automatizado que se realiza a petición y en algunos minutos. Minimizando las complicaciones que involucran preparar un ambiente con estas características.
  • Producción: Finalmente y una de las ventajas más importantes del proceso, la fase de Producción permite al equipo de operaciones del cliente desplegar, usando el mismo proceso validado en las fases previas, una versión del producto de software en un ambiente para los usuarios finales, con tan solo presionar un botón y eliminando el alto riesgo que típicamente involucra un despliegue en este tipo de ambientes.
Es importante destacar que basado en las prácticas de Integración Continua, cada cambio realizado sobre el producto de software dispara una instanciación del proceso automatizado y esa versión del producto, que debe ser una versión estable, se convierte en una versión estable + ∆, donde ∆ se espera que sean funcionalidades muy pequeñas que se desarrollaron en poco tiempo y cuyo riesgo de que agreguen defectos a la versión estable es menor.

Autor: Juan Bustamante

lunes, 30 de abril de 2012

Entrega Continua, un enfoque para aumentar la calidad de nuestros productos


Muchas organizaciones que desarrollan software, poseen un proceso de pruebas, liberación y entrega de productos que pueden demorar varios días o semanas, según la complejidad del producto de software y la agilidad del equipo de desarrollo y del cliente para quien se implementa la solución. Esto se debe a que estas actividades se ejecutan, en su mayoría, de forma manual y pocas veces logran ser probadas en su totalidad, con suficiente tiempo de antelación, para detectar errores; típicamente es cercana a la fecha de liberación del producto, cuando se establece el foco en todo lo relacionado con la construcción, empaquetamiento y pruebas del entregable. Como resultado, los problemas más complejos, que ponen en riesgo la calidad, se encuentran en las fechas más próximas al momento de una entrega.

La situación planteada anteriormente, convierte la actividad de liberación de un producto de software en una actividad riesgosa y de alto impacto  y la tendencia es tener una frecuencia de entregas baja, donde la distancia en tiempo entre una entrega y otra puede llegar a ser de varias semanas o en ocasiones algunos meses.

El enfoque de Entrega Continua (http://continuousdelivery.com/) propone automatizar el proceso de construcción, empaquetado y despliegue de un producto de software, desde su extracción del sistema de control de versiones hasta su despliegue en ambientes de: Desarrollo, Pruebas o Producción del cliente para el cual está dirigido. Para ello, se basa en una gestión efectiva de la configuración de la aplicación y en un grupo de pruebas automatizadas comprensible, que permita al equipo de desarrollo darse cuenta rápidamente cuando un cambio ha roto la estabilidad del mismo.

Gestión efectiva de la configuración implica tener todo lo necesario para crear y probar la aplicación: código fuente, scripts, pruebas automatizadas, scripts de migración de datos, opciones de configuración de los componentes según los diversos ambientes donde puede ser desplegada, en un sistema de control de versiones. También significa tener software de gestión de dependencias (librerías y componentes). Por último, tener los medios para gestionar cambios a la infraestructura y los ambientes de una forma totalmente automatizada.

Un grupo de pruebas automatizadas comprensible, implica desarrollar las pruebas respetando ciertos principios y prácticas que permitan garantizar la mantenibilidad en el tiempo de estas pruebas a medida que aumenten en número.

Una vez instanciada esta práctica, en DBAccess un producto en construcción se empaqueta y despliega diariamente en ambientes de integración continua. Contar con este ambiente no se disminuye el riesgo de ciertas etapas, también permite mayor cercanía para todo el equipo con el producto en construcción pudiendo detectar desviaciones oportunamente.

Autor: Juan Bustamante