Ángelo Burgazzi parece ser un apasionado
del agua. Sus metáforas hacen referencia a la natación y a la pesca. Y
es que en su mente las ideas fluyen como en un río en el que navegan
muchas personas. Pero no siempre fue así, la cabeza de DBAcces tuvo una
crisis en 2000 que sirvió para darle un vuelco a la organización. Los
inicios de DBAcces, por su parte, tampoco fueron fáciles, y en esa
historia de más de 20 años hay olas enormes, pero también abismos, eso
sí, siempre vistos como oportunidades.
DBAcces surge en 1988 como iniciativa de
un grupo de jóvenes recién graduados. Hoy en día es una organización en
red con 500 proyectos ejecutados en 15 países de todo el mundo y más de
150 colaboradores conectados desde localidades en Venezuela y el mundo.
“Arrancamos en agosto de 1988 y en
febrero del año siguiente fue El Caracazo, nacimos con una coyuntura de
país. DBAcces es un emprendimiento que logra de una manera ágil y casi
por supervivencia, vivir en un contexto cambiante, voluble, de altos y
bajos”, así lo recuerda Burgazzi, quien explica que el tener clientes
fuera de las fronteras venezolanas ha ayudado a la empresa a sopesar los
bajones nacionales.
Es así como DBAccess se ha posicionado
como un proveedor líder de servicios de TI y consultoría aplicada a
soluciones tecnológicas en Latinoamérica y Estados Unidos.
Hacer más que parecer
“Por mucho tiempo tocamos a oído”, dice
el líder de DBAcces, recordando los orígenes, “no teníamos plan de
negocios, nuestra estrategia era: ‘sabemos hacer programas de
computación, vamos a hacerlos’. Lo que teníamos era una gran pasión”.
Y fue precisamente esa pasión lo que le
permitió al joven emprendimiento sortear la tempestad del 27 y 28 de
febrero de 1989. Y en 1992, cuando Venezuela y el mundo eran testigos de
intentonas golpistas en contra del entonces presidente constitucional
Carlos Andrés Pérez, la empresa estrenaba su primer cliente en Trinidad y
Tobago. “Quizás con un ambiente más benévolo, no lo hubiéramos hecho”,
confiesa quien no cree en las etiquetas de “amenazas” y “oportunidades”.
“Yo creo que el tema es la actitud con la que afrontes la vida. Claro
que hay amenazas y oportunidades, pero en realidad esas cosas son como
tú las percibas”.
Burgazzi aprovecha para desmontar
algunos mitos como el del plan de negocios. “No quiero decir que lo
recomendable es simplemente lanzarse a improvisar, pero sí estoy seguro
de que hace falta una combinación de los dos (plan y acción). Un nadador
tiene que saber cuánto tiempo tarda en nadar 50 metros crol, debe tener
un cronómetro. Pero si tiene que escoger uno de los dos, antes que
saber usar un cronómetro y llevar registro de su tiempo, lo que tiene
que saber es nadar. Así que primero es el hacer y después la medición
del hacer”.
Nuevo milenio, nuevo paradigma
El año 2000 fue de paranoia por el
famoso error “Y2K” que colapsaría todos los sistemas informáticos. Para
Ángelo Burgazzi era otro el conflicto. No estaba a gusto con la empresa
que había logrado levantar, así que el ingeniero decidió tomar un año
sabático.
Al implementar cambios para mejorar el
clima laboral, el presidente de DBAcces y su equipo hacen un hallazgo.
“Desde el punto de vista de negocios, nos dimos cuenta de que la empresa
tiene un potencial más allá de producir software: la de crear una
tecnología sobre la cual montar nuevos modelos de negocios, y éstas, al
crecer, empiezan a generar valor”.
Tras investigar parques tecnológicos y las llamadas incubadoras de negocios, nace, en 2007, Accede.
De flota a escuela de pesca
“Desde el punto de negocios, Accede es un espacio de emprendimiento
donde nacen nuevas empresas, basadas en la producción de software que
tiene DBAcces. Nos dimos cuenta de que necesitamos emprendedores. Una
idea no vale, sino la implementación de esa idea, y ésta vale en cuanto a
generación de valor. Así que Accede puede ser mejor que DBAcces”.
Burgazzi vuelve a sus metáforas
acuáticas cuando habla del alto ingrediente de responsabilidad social
que conlleva Accede. “Si DBAcces es un tremenda flota de pesca, Accede
es una escuela de pesca, para que haya muchas flotas de pesca. Pero
nuestra aproximación es ‘vente conmigo a pescar. No te voy a dar clases
teóricas”.
Accede tiene en su portafolio seis
iniciativas empresariales. Las primeras iniciativas comienzan a dar sus
frutos: por ejemplo, Med Staff On-Call, una plataforma para que las
enfermeras administren sus actividades en los centros de salud que fue
adquirida en Estados Unidos.
Ángelo Burgazzi cree en la premisa de
que se aprende a emprender emprendiendo y vota porque el sistema
educativo venezolano abandone los paradigmas de la era industrial y
entre en otro que estimule la creatividad en lugar de formar empleados.
Recomienda a las personas hacer una reflexión para medir su capacidad de
emprendimiento. “¿Estoy haciendo lo que me gusta?, ¿me conecto con lo
que estoy haciendo?, ¿le encuentro un propósito?”, son algunas de las
preguntas a formularse. Luego, hacer.
Cualquier emprendedor puede acercarse a
Accede para recibir adiestramiento a través de sus talleres y afinar así
las capacidades que, según, Burgazzi, todas las personas tienen. Pero
las iniciativas que acompaña el espacio son sólo aquellas que tienen que
ver con la web 2.0.
Por Ángel Ricardo Gómez
Publicado en edición Nº 9 de Revista RSE Venezuela